La Hipnosis Profesional se puede definir como un estado focalizado de la mente, aunque la persona lo percibe como un estado de relajación profunda y muy agradable.

La primera fase de la intervención consiste en una relajación corporal guiada. Al consciente se le hace creer, mediante técnicas de relajación o distensión progresiva de los grupos musculares, que está en fase de sueño (cuando en realidad no lo está).

La segunda fase consiste en unas visualizaciones guiadas por el hipnólogo, con el objetivo de focalizar la mente consciente y así introducir la estrategia o abordamiento adecuado a su problema. De este modo, el cliente percibe los cambios como suyos y empieza a corregir sus distorsiones.

Por este motivo, a la Hipnosis Profesional se le llama también intervención breve, por la rapidez con que se consiguen resultados satisfactorios y duraderos.

Se sabe que con la Hipnosis Profesional se inhiben ciertas concentraciones neuronales del córtex, a la vez que se estimulan otros. Todo esto se ha podido contrastar mediante electroencefalogramas.